martes

¿Qué sabes de la radiación?

Por: José M. Flores Santiago, MPH
Según el diccionario de la lengua española (2001), la radiación es una energía ondulatoria o partículas materiales que se propagan a través del espacio. Esta energía ondulatoria “es generalmente invisible, no tiene peso ni olor, y no tiene carga tanto positiva como negativa. Algunas formas de esta energía ondulatoria pueden ser tanto vistas como sentidas, mientras que otras pueden ser detectadas solamente con instrumentación especial. De acuerdo con la Asociación Mundial Nuclear (2002), la radiación proviene de los átomos (bloque básico de todos los elementos). “Un átomo consiste de un núcleo, formado por protones (determina la identidad del elemento) y neutrones (contribuyen al peso de un átomo), y muchas partículas más pequeñas llamadas electrones (giran alrededor del núcleo). Los protones tienen una carga positiva, y las cargas positivas tratan de alejarse unas de otras. Sin embargo, los neutrones neutralizan esta acción y actúan como un tipo de pegamento que mantiene a los protones juntos en el núcleo. El número de protones en un átomo de un elemento es siempre el mismo, pero el número de neutrones puede variar. Estos átomos pueden ser estables (no radiactivo) o inestables (radiactivo); si hay demasiados o muy pocos neutrones, el núcleo es inestable, y se dice que el átomo es radioactivo. Hay varias maneras a través de las cuales un átomo puede transformarse en radioactivo. Un átomo puede ser naturalmente radioactivo, procesos naturales del ambiente (potasio, uranio, sol y estrellas) o la actividad humana pueden hacerlo radioactivo” (Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, 1999).
Exposición
“La tierra está siendo irradiada continuamente con niveles bajos de radiación ionizante (cualquiera de los varios tipos de partículas y rayos emitidos por material radiactivo, equipos de alto voltaje, reacciones nucleares y las estrellas”), de manera que todos los animales, las plantas y otros organismos vivientes están expuestos diariamente a pequeñas cantidades de radiación ionizante provenientes de varias fuentes” (Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, 1999). Incluso, “los seres humanos reciben anualmente un promedio de dosis de radiación entre 300 y 450 milirems, unidad utilizada para medir el efecto de la radiación en el cuerpo humano, de fuentes tanto naturales como antropogénicas” (Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos et al., 1993). La radiación natural proviene tanto de fuentes terrestres (elementos radioactivos como lo son los radionúcleidos) como de partículas de alta energía emanadas desde las estrellas.
Las fuentes de exposición tanto humana como medioambiental a la radiación ionizante son: el sol, las rocas, el suelo (personas que viven en Kerala, India, regiones costeras de Brasil y en ciertas áreas de Francia), el uso determinado de materiales de construcción (madera y granito), cocinar con gas, el potasio, aislación térmica de los ambientes, los viajes en avión, producción de combustible nuclear y reactores nucleares, residuos radiactivos de pruebas de armas nucleares utilizadas en el pasado, lugares de desechos radiactivos, detectores de humo, ciertos productos de consumo (combustión de carbón y de aceite, productos de tabaco, dentaduras y coronas), materiales radiactivos liberados desde hospitales como de plantas de energía tanto nuclear como de carbón, los rayos cósmicos (personas que viven cerca del nivel del mar), irradiación interna, el radón (personas residentes en el suroeste de los Estados Unidos, Colorado, y en áreas de Checoslovaquia), energía geotérmica, radionucleídos, los rayos X, exámenes de medicina nuclear, braquiterapia, radiografías e imágenes de resonancia magnética. Esto se da mayormente a un sinnúmero de personas, tales como: piloto, asistente de vuelo, astronauta, personal médico o de rayos X, investigadores, mineros de uranio, guías de cuevas, espeleólogo expuestos al radón, radiógrafos industriales, geólogos que usan dispositivos radiológicos para medir presión en pozos, trabajo en una planta tanto industrial como de energía nuclear o si viven cerca de las detonaciones de bombas atómicas en Hiroshima o Nagasaki.
No obstante, las fuentes de exposición tanto humana como medioambiental a la radiación no ionizante son: los rayos ultravioletas, comunicaciones inalámbricas, aplicaciones tanto industriales, científicas como médicas, microondas, lavadoras, aspiradoras, tostadoras, monitores de bebés, lavadora de platos, ondas de radio tanto de muy alta como de baja frecuencia, soldadura por arco y oxigas, lámparas solares, rayos laser, lámparas de esterilización (germicida), lámparas de descargas de gas tanto de alta como de baja presión), fabricación de acero y vidrio, soldadura y rayos laser. Esto se da mayormente a un sinnúmero de personas, tales como: trabajadores de inducción, trabajadores de ferrocarriles, soldadores de arco, trabajadores de oficina y trabajadores de la energía.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos et al. (1993) expresa que la exposición a la radiación puede resultar de fuentes tanto internas (ej., radionucleídos depositados dentro del cuerpo), contaminación externa (ej., radionucleídos depositados en la superficie corporal), como irradiación por una fuerte externa. Estos radionucleídos depositados internamente producen con frecuencia radiación no uniforme a los órganos y tejidos próximos, dependiendo de la distribución de los radionucleídos y las características metabólicas. En muchos aspectos, la contaminación interna puede ser vista como una exposición crónica.
“Los radionucleídos pueden entrar al cuerpo vía inhalación (ruta más común de contaminación interna), ingestión, absorción cutánea o a través de una herida contaminada. Dependiendo del tamaño de la partícula, los aerosoles pueden penetrar el sistema de auto-limpieza mucociliar de las vías respiratorias centrales. Para aerosoles insolubles, el destino biológico usualmente incluye la transferencia del radionucleído por macrófagos hacia los nódulos linfáticos regionales y solubilización parcial. Esto depende de su composición química para la distribución, metabolización y excreción” (Departamento de Salud y Servicios Humanos et al., 1993).
Efectos a la salud
Para determinar si la radiación le afectará adversamente a una persona, la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades (1999) infiere que hay que tener en cuenta un sinnúmero de factores, tales como: la dosis, cantidad, duración y el tipo de radiación a la misma vez que se considera la sustancia química, edad, sexo, dieta, características personales, estilo de vida y condición de salud.
La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (2010) manifiesta que los efectos estocásticos están asociados a largo plazo, niveles bajos (crónico), de exposición a la radiación ionizante. La radiación crea un daño en el nivel tanto celular como molecular, puede interrumpir el proceso de control, permitiendo así el crecimiento incontrolado de las células. Esto quedó evidenciado en varios “estudios realizados a sobrevivientes de las detonaciones atómicas durante la Segunda Guerra Mundial. Una dosis de radiación de 100 milirems causa sobre un 5% de aumento en el riesgo para desarrollar un cáncer fatal. Un estimado razonable del riesgo adicional para la mortalidad por cáncer es de uno a cinco canceres fatales en 10,000 personas expuestas a una dosis de 1 milirem” (Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos et al., 1993). También, “la radiación puede causar cambios en el DNA, llamados mutaciones. Estas mutaciones pueden ser tanto teratogénicas (causadas por la exposición del feto en el útero y afecta solo el individuo quien fue expuesto) como genéticas (son transmitidas a la descendencia)” (Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, 2010). Si estas mutaciones ocurren, “aumenta la incidencia de: abortos, mortinatos, muertes neonatales y defectos congénitos. Ello aumenta si la exposición es mayor de 50 milirems después de las ocho semanas” (Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos et al., 1993).
Los efectos no estocásticos aparecen en casos de exposición a niveles altos de radiación ionizante (mayor de 100 milirems), se vuelven más severos a medida que aumenta la radiación y pueden provocar, nauseas, vómitos, diarreas, fatiga, reducción tanto de los linfocitos y neutrofilos, debilidad, pérdida de apetito, retardo en el crecimiento de los huesos en niños, malestar, hemorragias, inflamaciones de la boca y garganta, defectos de nacimiento (reducción del tamaño de la cabeza: mayor de 100rems), cataratas (100 – 400 rems), pérdida de cabello, disminución de la función del órgano o “efectos en la piel (depilación temporal: 300rems; depilación permanente: 700rems;  eritema: 200 – 1,500rems; descamación: 1,000 -15,000 rems; úlceras: 2,000rems; necrosis: 1,800rems; atrofia: 1,100rems; y fibrosis invasiva: 1,000rems” (Zaider & Rossi, 2001).
Por otro lado, los efectos biológicos de diferentes radiaciones no ionizantes (se refiere a la energía radiante que, en lugar de producir iones cargados cuando atraviesan a través de la materia, tiene suficiente energía sólo para la excitación) son tanto en la piel como en los ojos, y se dividen en dos categorías a saber: daño tanto termal como fotoquímico. Estos son: eritema: 100nm y fotoqueratitis: 280nm producidos por la radiación UVC; cataratas fotoquímicas: 315nm, reacciones fotosensitivas en la piel producidas por la radiación UVB; cáncer de la piel y foto-envejecimiento de la piel a 400nm producidos por la radiación UVA; quemadura en la piel a 1.4 µm producida por la radiación IRA; quemadura corneal y cataratas producidas por la radiación IRB a una exposición de aproximadamente 2 µm; quemadura de la superficie corporal a 1 mm de radiación IRC; calentamiento con una profundidad de penetración de 10 mm producida por una exposición de 1 GHz de microondas al mismo tiempo que se acumulan cargas en el cuerpo a una exposición mayor de 100 GHz.
Protección
“Las recomendaciones y los reglamentos para la protección son actualizados periódicamente a medida que se dispone de información adicional. Estos reglamentos tanto federales como estatales actuales limitan la radiación a la que pueden exponerse los trabajadores a 5 milirems/año). Esto se debe a que los riesgos por radiación son más peligrosos que los riesgos químicos. Para ello, los límites de protección contra la radiación son más bajos que los límites de protección contra los riesgos químicos. El límite de exposición para el feto de una mujer que trabaja con radiación es  0.5 milirems por período de embarazo de 9 meses. Para la población general, el límite es 0.1 milirems/año), con un límite condicional de 0.5 milirems/año) bajo circunstancias especiales. Para darle al público un margen de seguridad adicional, la dosis límite para el público se ha establecido a un nivel por lo menos 10 veces más bajo que el límite ocupacional” (Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, 1999). Ante estos límites de protección contra la radiación, la Agencia de Protección Ambiental (2010) infiere que hay que tener en cuenta una serie de factores, tales como: toxicidad del radionucleído, intensidad de la radiación ionizante, la rapidez del radionucleído para emitir radiación y la abundancia relativa de formas tanto radiactivas como no radiactivas. Mientras tanto, la Comisión Reguladora Nuclear (2010) expresa los estándares para la protección contra la radiación, los cuales son: limitar la dosis de radiación de los empleados, limitar la exposición individual a los radio nucleídos, monitorear los materiales radiactivos, colocar señales en y alrededor de las áreas radiactivas y reportar la perdida de material radiactivo. Además, “hay que utilizar el equipo protector y personal de monitoreo apropiado tanto de los dispositivos, de los guantes forrados de plomo como de las batas. Los procedimientos de controles pueden ser recomendados para limitar el número de exposiciones iniciados por un operador durante un periodo de tiempo” (Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos, 2010).

Conoce los 10 trabajos más peligrosos

Por: José M. Flores Santiago, MPH
Un total preliminar de 4,405 lesiones ocupacionales fatales fueron registradas en los Estados Unidos en 2013, de acuerdo a los resultados del Censo de Muertes por Lesiones Ocupacionales (CFOI, por sus siglas en inglés) llevado a cabo por el Instituto de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. La tasa de lesiones ocupacionales fatales para los empleados estadounidenses en 2013 fue de 3.2 por cada 100,000 empleados a tiempo completo.

Es triste y lamentable que muchos empleados no van al lugar de trabajo pensando, “Yo podría morir hoy”, pero la realidad es que algunos trabajos tienen mayor riesgo de muerte que otros.

Estos 10 trabajos tienen una tasa de fatalidad significativamente alta en comparación con el promedio nacional de los Estados Unidos, los cuales son:

10. Empleados de construcción
Los empleados de construcción experimentaron 215 muertes en 2013 para una tasa de fatalidad de 17.7 por cada 100,000 empleados a tiempo completo.

9. Instaladores y reparadores de líneas eléctricas y alta tensión
Los empleados de construcción experimentaron 27 muertes en 2013 para una tasa de fatalidad de 21.5por cada 100,000 empleados a tiempo completo.

8. Agricultores, ganaderos, y otros manejadores agrícolas
Los empleados agricultores, ganaderos, y otros manejadores agrícolas experimentaron 220 muertes en 2013 para una tasa de fatalidad de 21.8 por cada 100,000 empleados a tiempo completo.

7. Conductores/Vendedores y conductores de camiones
Los conductores/vendedores y conductores de camiones experimentaron 748 muertes en 2013 para una tasa de fatalidad de 22.0 por cada 100,000 empleados a tiempo completo.

6. Operadores de maquinaria minera
Los operadores de maquinaria minera experimentaron 16 muertes en 2013 para una tasa de fatalidad de 26.9 por cada 100,000 empleados a tiempo completo.

5. Basureros
Los basureros experimentaron 33 muertes en 2013 para una tasa de fatalidad de 33.0 por cada 100,000 empleados a tiempo completo.

4. Techadores
Los techadores experimentaron 69 muertes en 2013 para una tasa de fatalidad de 38.7 por cada 100,000 empleados a tiempo completo.

3. Pilotos de aviones e ingenieros de vuelo
Los pilotos de aviones e ingenieros de vuelo experimentaron 63 muertes en 2013 para una tasa de fatalidad de 50.6 por cada 100,000 empleados a tiempo completo.

2. Pescadores y empleados relacionados a la pescadería
Los pescadores y empleados relacionados a la pescadería experimentaron 27 muertes en 2013 para una tasa de fatalidad de 75.0 por cada 100,000 empleados a tiempo completo.

1. Empleados forestales
Los empleados forestales experimentaron 59 muertes en 2013 para una tasa de fatalidad de 91.3 por cada 100,000 empleados a tiempo completo.

El CFOI  encontró las causas de muchas de estas muertes por lesiones ocupacionales fueron por homicidios, incidentes de tráfico en las vías públicas, caídas, resbalones, tropezones y golpes con objetos o equipos.

Sin embargo, para evitar una muerte por lesión ocupacional, se tiene que prevenir, prevenir y prevenir. Esto es el objetivo principal de la seguridad y salud ocupacional.

“Seguridad y Salud Ocupacional, responsabilidad de uno, tarea de todos”

¿Qué responsabilidades tiene su patrono bajo la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo en Puerto Rico?

Por: José M. Flores Santiago, MPH

Según la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo en Puerto Rico, patrono significa e incluye cualquier persona, natural o jurídica y cualquier persona que represente a esa persona natural o jurídica y/o que ejerza autoridad, sobre cualquier empleo o empleado, incluyendo el gobierno del Estado Libre Asociado, las corporaciones públicas y a los municipios.

Este tiene, bajo la ley, la responsabilidad de:
1. Proveer un lugar de trabajo libre de riesgos reconocidos que estén causando o que puedan causar muerte o daño físico a sus empleados.
2. Proveer y asegurar el uso de aparatos de seguridad, salvaguardias y el equipo de protección personal, según sea prescrito o que sea razonablemente necesario, sin costo alguno para cualquier empleado.
3. Cumplir con las normas de seguridad y salud ocupacional promulgadas.
4. Proveer adiestramientos requeridos por las normas de seguridad y salud ocupacional.
5. Mantener los registros de lesiones y enfermedades ocupacionales.
6. Proveer exámenes médicos cuando están requeridos por las normas de seguridad y salud ocupacional y proveer acceso a los empleados a sus registros médicos y de exposición.  
7. No discriminar de los empleados que ejercen sus derechos bajo la ley.
8. Fijar citaciones de OSHA e informar a los empleados de las medidas de corrección que han tomado. 

Si su patrono no cumple con alguna de las responsabilidades, mencionadas anteriormente, usted debe intentar resolver estos asuntos de seguridad y salud ocupacional junto con sus supervisores, gerentes o el comité de seguridad y salud. Pero, en cualquier momento, usted puede quejarse ante su oficina local de Puerto Rico OSHA y pedir una investigación o inspección, si así  lo desea. 

lunes

Infarto masivo vs. muerte súbita: ¿Sabe qué hacer?

Redactado por: Dr. Gustavo Flores, EMT-P
Revisado por: José M. Flores, MPH
La muerte súbita ocurre cuando el corazón deja de latir repentinamente. Aunque hay muchas causas de muerte, cuando una persona “relativamente saludable” se desmaya, deja de respirar y no tiene signos de vida, comúnmente se debe a una arritmia cardiaca. Las posibilidades de sobrevivencia de una víctima que experimenta una arritmia cardiaca y muerte súbita son extremadamente altas si cualquier persona alrededor comienza las compresiones en el centro del pecho mientras buscan y colocan un desfibrilador externo automático (AED por las siglas en inglés).

La muerte súbita ocurre comúnmente por una arritmia cardiaca conocida como fibrilación ventricular. Aunque esta arritmia puede ocurrir sin previo aviso en algunas personas, la causa más común para que alguien tenga una muerte súbita es que sufra un ataque cardiaco o infarto al miocardio. El ataque cardiaco ocurre cuando una o más arterias coronarias se obstruyen. Las arterias coronarias le suplen sangre con oxígeno al músculo del corazón para que este haga su trabajo. Cuando el corazón deja de recibir sangre con oxígeno, las células que lo componen comienzan a morir. Cuando una cantidad significativa del tejido está sufriendo la falta de oxígeno, la víctima de un infarto al corazón puede experimentar signos y síntomas típicos como dolor de pecho, sudoración excesiva, y/o debilidad general.

No todos los ataques cardiacos producen muerte súbita. Hoy día, es posible sobrevivir a un infarto al corazón cuando la persona es atendida en hospitales que cuentan con la capacidad de abrir la arteria ocluida mediante un procedimiento llamado angioplastía. Un infarto al corazón que afecte una gran parte o masa del corazón (masivo) puede ocasionar que el corazón no pueda llevar a cabo su función de bombear sangre efectivamente, requiriendo diferentes tipos de apoyo en los hospitales especializados en cardiología intervencional. El primer auxilio más importante es llevar a la persona a un hospital que cuente con un Centro de Dolor de Pecho.

Indistintamente de que esté sufriendo un infarto o no, cuando una persona deja de respirar y no tiene signos de vida, necesita ayuda urgentemente. La resucitación cardiopulmonar busca mantener la sangre fluyendo a los órganos vitales mientras llega un AED. Ayudar a una víctima es fácil si se realiza RCP usando solo las manos.

Las compresiones en el centro del pecho mantienen la sangre en movimiento. Durante los primeros minutos hay suficiente oxígeno en el cuerpo, por lo que las compresiones son la acción más importante. Mientras más rápido se llame al 9-1-1, más rápido llegará ayuda entrenada que pueda comenzar las ventilaciones de rescate junto a las compresiones.

Es muy probable que hoy día usted encuentre un AED en muchos lugares de trabajo. El AED está diseñado para ser fácil de operar: solo enciéndalo y coloque los parchos en el pecho de la persona. Algunos modelos tienen un botón de encendido, mientras que otros se encienden automáticamente al abrir la tapa. Los parchos tienen un dibujo que indica dónde van colocados en el pecho.  El AED analiza automáticamente, y en caso de ser necesario, le permite a usted liberar una descarga eléctrica que restablece el ritmo cardiaco. No siempre la descarga es necesaria, por lo que el AED le indicará si es necesaria o no. En cualquier caso, mientras la víctima no respire normalmente y no tenga señales de vida, los testigos presentes deberán continuar dando compresiones y turnarse para evitar la fatiga.

El curso Heartsaver First Aid CPR & AED de la American Heart Association prepara a los participantes a responder y proveer primeros auxilios básicos, incluyendo la resucitación cardiopulmonar, en cumplimiento con las recomendaciones de OSHA de preparación para este tipo de emergencias.

Ayudar a una víctima es fácil y es lo correcto. Recuerde que para esa víctima, usted es su única oportunidad.

miércoles

Peligros Vacacionales: Lesiones de Espalda y Hombros en el Lugar de Trabajo

Por José M. Flores Santiago, MPH

¡Ya llego la Navidad! Esta es la época más esperada por todos nosotros para compartir nuestras alegrías y deseos para el nuevo año. La Navidad es una época especial en muchos sentidos, pero también tiene una serie de peligros sobre los que se debe estar muy atento, como por ejemplo: levantar, transportar, y arrastrar tanto decoraciones como regalos que pueden exceder lo que los empleados hacen durante otras épocas del año.  Esto pone en riesgo la espalda y los hombros de los empleados.

Factores de Riesgo para Lesiones de Espalda y Hombros
Las actividades vacacionales ponen en riesgo la espalda y los hombros de los empleados cuando ellos:
· Alcanzan mientras levantan, para colocar una decoración en lo más alto del árbol.
· Levantan artículos incómodos, equipo, o personas, mientras cargan cajas de juguetes o comida.
· Giran mientras levantan, para colocar a los niños en el regazo de Santa.
· Se curvan mientras levantan, para montar visualizaciones vacacionales elaboradas.
· Levantan objetos pesados. como cajas de mercancía en el almacén.
· Trabajan en paredes y techos para colgar decoraciones.
· Trabajan en posturas incómodas, como cuando están parados en una escalera de mano, colgando decoraciones  en el lado extremo de un árbol de diez pies.

Prevención de Lesiones de Espalda y Hombros
Para prevenir lesiones de espalda y hombros en el lugar de trabajo, los empleados deben:
· Usar los mangos en los contenedores, cuando sea posible.
· Mantener el peso de los artículos que serán levantados por debajo de las 50 libras.
· Usar dispositivos de asistencia mecánica (carros, cintas transportadoras, plataformas móviles) para mover las cargas sobre largas distancias, de estar disponibles.
· Minimizar el número de levantamientos que empiecen bajo la altura de la cintura y sobre la altura de los hombros.
· Fomentar el descanso (15 a 30 segundos) y estiramiento de los músculos para el trabajo fuerte. 

Protegiendo a los Empleados Temporeros

Por: Administracion de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA)
Revisado y editado por: José M. Flores Santiago, MPH
Definición de un trabajador temporero 
Los empleados temporeros son los que normalmente están contratados por empresas de trabajo temporal. Estos pueden trabajar por días hasta años con una agencia reclutadora, pero no son considerados empleados permanentes por falta de contratos legales permanentes así como los benéficos que tendrán un empleado permanente.  
Responsabilidades del empleador para proteger a los trabajadores temporeros
Para asegurar que hay un entendimiento claro del papel de cada patrono en proteger a los empleados, la OSHA recomienda que  las agencias reclutadoras y los empleadores establezcan sus responsabilidades respectivas que cumplen con los estándares de la OSHA en su contrato.  Estos al incluir las condiciones en un contrato asegurará que cada patrono cumple con todo los requisitos regulatorios, evitando confusión sobre las obligaciones del patrono.
Responsabilidad conjunta
Aunque el alcance de responsabilidad debajo la ley de agencias reclutadoras y patronos es dependiente de los específicos de cada caso, las agencias reclutadoras y patronos son conjuntamente responsables mantener un ambiente de trabajo seguro para los empleados temporeros. 
La OSHA puede responsabilizar a los patronos y las agencias reclutadoras para las condiciones  de infracción, cual puede incluir la falta de adiestramiento adecuado en relación con los peligros del lugar de trabajo. Las agencias reclutadoras y los patronos comparten el control sobre el empleado, y por lo tanto son conjuntamente responsables para la seguridad y salud del empleado temporero.
La OSHA tiene preocupaciones de que algunos patronos pueden utilizar empleados temporeros como una forma de evitar el cumplimiento todas sus obligaciones debajo el Acta OSH u otras leyes de protección de los empleados; que los empleados temporeros quedan colocados en una variedad de trabajos,  incluyendo a los trabajos más peligrosos; que los empleados temporeros son más vulnerables a peligros de seguridad y salud así como la retaliación que los empleados en relaciones de empleado tradicionales; que frecuentemente los empleados no se les da adiestramiento adecuado de seguridad y salud o explicaciones de sus deberes por la agencia reclutadora o el patrono.  Por lo tanto, es esencial que ambos patronos cumplan con todos los requisitos pertinentes de OSHA.
Patronos y las agencias reclutadoras tienen un papel
Tanto los patronos y las agencias reclutadoras tienen papeles en el cumplimento de requisitos de salud y seguridad en el sitio de trabajo. Ellos comparten la responsabilidad de asegurarse de la seguridad y salud de los empleados.
Es un concepto clave que cada patrono debe considerar los peligros que puede prevenir y corregir, y en una posición para cumplir con los estándares de la OSHA.  Por ejemplo: agencias reclutadoras pueden proporcionar adiestramiento de seguridad general y salud, y los patronos pueden proporcionar adiestramiento especializado a los peligros y equipamiento del lugar de trabajo.
§  La clave es comunicación entre la agencia y el patrono para asegurarse que se proporcionar la protección necesaria.  
§  Agencias reclutadoras tienen un deber investigar las condiciones de los lugares de trabajo de sus empleados asignados. Tienen que asegurarse que están mandando los empleados a un lugar de trabajo seguro.
§  La ignorancia de los peligros no es una excusa.
§  Agencias reclutadoras no tienen que convertirse en expertos de peligros específicos de un lugar de trabajo, pero deben determinar qué condiciones existen en los patronos centrales, que peligros se puede encontrar, y la mejor forma de asegurarse de la protección de los empleados temporeros.
§  La agencia reclutadora tiene el deber de investigar y verificar que el patrono ha cumplido sus responsabilidades para un lugar de trabajo seguro.

§  Patronos tienen que tratar a los empleados temporeros como cualquier otro empleado en términos de adiestramiento y protecciones de seguridad y salud.

martes

Nuevos Cambios en el Registro de Lesiones y Enfermedades Ocupacionales (OSHA 300)

Por: Eric C. Vega, MSOSH

Efectivo el 1 de enero de 2015 los patronos tienen que cumplir con estos nuevos cambios: 

1. La hospitalización de una persona o más personas se tiene que hacer dentro de las próximas 8 horas del accidente o enfermedad. 

2. Toda amputación que una persona tenga por un accidente en el trabajo tiene que ser informada a OSHA dentro de las 24 horas siguientes de haber ocurrido el accidente.

3. La pérdida de un ojo tiene que ser informada a OSHA dentro de las 24 horas siguientes de haber ocurrido el accidente. 

Nota: La notificación de una o más muertes por un accidente en el trabajo se mantiene en ser informada a OSHA dentro de las 8 horas.

viernes

Seguridad y Salud Ocupacional ante el Ébola

Jose M. Flores Santiago, MPH

Introducción
La enfermedad por el Virus del Ébola es una enfermedad causada por la infección de una de las cepas del virus del Ébola (virus de Zaire, Sudán, Bundibugyo o del bosque Tai). Esta es un tipo de fiebre hemorrágica la cual es marcada con signos y síntomas típicos, entre 2 y 21 días después de la exposición, como la aparición súbita de fiebre, debilidad intensa, jaqueca, dolores musculares y de garganta. Estos son seguidos por vómito, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática. La enfermedad por el Virus del Ébola puede ser mortal si no es atendida y tratada adecuadamente.

Reconocimiento de Peligros
Esta enfermedad es transmitida por el contacto directo (a través de la piel lesionada, o de las mucosas como los labios, las fosas nasales, la boca, los ojos o los genitales) con la sangre, las secreciones u otros fluidos corporales de empleados infectados, de empleados que fallecieron por la enfermedad o de animales infectados. También, la enfermedad por el Virus del Ébola, puede ser transmitida por el contacto indirecto de la piel lesionada o las mucosas con materiales u objetos contaminados (guantes, mascarillas, gafas de seguridad u otros residuos médicos, prendas de vestir o ropa de cama sucias, agujas e instrumentos médicos usados) por la sangre.
Pero, esta enfermedad no es generalmente transmitida a través del contacto casual. El riesgo de infección con el virus del Ébola es significante si se ha tenido contacto cercano con un empleado enfermo con Ébola o con sus fluidos corporales y mínimo si no se ha estado en contacto cercano con fluidos corporales de empleados enfermos con o recientemente fallecidos.

Estándares
En un evento de una posible exposición ocupacional, los patronos necesitan cumplir con ciertos estándares de seguridad y salud para implementar un programa de protección comprensiva.
El estándar de Patógenos en Sangre (29 CFR 1910.1030) cubre la exposición al virus del Ébola, el cual está entre las enfermedades transmitidas por contacto a las cuales este estándar aplica, por transmitirse por sangre u otros materiales potencialmente infecciosos como lo define el mismo.
Sin embargo, en situaciones donde haya exposición a bioaerosoles que contengan el virus del Ébola, los patronos deben seguir el estándar de Protección Respiratoria (29 CFR 1910,134).

Otros elementos de control de infección del Ébola, incluyendo un número de precauciones para las enfermedades transmitidas por contacto, son cubiertos bajo el estándar de Equipo de Protección Personal (29 CFR 1910.132) y la Sección 6(a) de la Ley 16 de 1975, la cual requiere a los patronos mantener su lugar de trabajo libre de peligros reconocidos que puedan causar la muerte o daños serios.

Dependiendo de las tareas específicas de trabajo, el lugar, y la exposición tanto a agentes biológicos como a químicos, estándares adicionales de OSHA, incluyendo los siguientes, pueden aplicar:

1910, Subparte I: Equipo de Protección Personal:
◦ Requisitos Generales
◦ Protección Respiratoria
◦ Apéndice A: Procedimientos de Pruebas de Ajuste
◦ Apéndice B-1: Procedimiento de Cotejo de Sellado
◦ Apéndice B-2: Procedimiento de Limpieza de los Respiradores
◦ Apéndice C: Cuestionario de Evaluación Médica para uso de respiradores
◦ Apéndice D: Información para empleados que usen respiradores cuando no son requeridos bajo el estándar.

·  1910 Subparte Z: Substancias tóxicas y peligrosas
◦  1910.1030: Patógenos en Sangre
◦  1910.1200: Comunicación de Peligros
◦ Apéndice A: Criterios de Peligros a la Salud
◦ Apéndice B: Criterios de Peligros Físicos
◦ Apéndice C: Localización de los elementos de etiquetado
◦ Apéndice D: SDS

Control y Prevención
Al encontrarse expuesto en su lugar de trabajo, o en un área probablemente afectada por la enfermedad del virus Ébola, protéjase siguiendo las siguientes medidas:
· Reciba información sobre la naturaleza de la enfermedad y su transmisión.
· Siga lo básico sobre prevención y control de infecciones para evitar el contagio.
· Lávese las manos con agua y jabón frecuentemente.
· Evite el contacto con sangre y líquidos corporales de cualquier empleado, en especial de las que estén enfermas.
· No toque objetos que pueden haber estado en contacto con la sangre o los líquidos corporales de un empleado infectado.
· No toque el cuerpo de un empleado que haya muerto por la enfermedad del Ébola.
· Adopte las medidas de precaución generales, como la prevención de pinchazos con agujas y lesiones con otros instrumentos cortopunzantes, la seguridad de las flebotomías, y la descontaminación de las superficies y del equipo.
· Use Equipo de Protección Personal (batas resistentes a los líquidos / impermeables, mascarilla, guantes desechables, protección para los ojos) para el trabajo con sustancias biológicas potencialmente peligrosas al tener contacto con casos presuntos o confirmados o con materiales o muestras contaminadas.

Limpieza y Descontaminación de Ébola en Superficies
Para limpiar y descontaminar las superficies que puedan estar contaminadas con Ébola, los empleados deben:
·  Limpiar y desinfectar inmediatamente cualquier contaminación visible (sangre, orina, heces, vómito u otros fluidos que puedan contener el virus del Ébola) en superficies.
·  Aislar áreas sospechosas de contaminación hasta que la descontaminación se complete para minimizar la exposición de empleados que no estén realizando la tarea.
·  Remover el Equipo de Protección Personal, después de limpiar y descontaminar las superficies.
·  Tratar cualquier contaminación visible con un desinfectante apropiado antes de limpiar y remover el material.
·  Limpiar y descontaminar la superficie usando el desinfectante, después de desinfectar y remover el material.
·  Asegurar que la ventilación es adecuada en área donde los empleados estén usando desinfectantes, incluyendo el abrir ventanas y puertas, o usando equipo de ventilación mecánica.

Eliminación de Residuos
·  Remojar los materiales y el Equipo de Protección Personal usados tanto en la limpieza como en la descontaminación en desinfectante, doble bolsa, y colocarlos en un contenedor a prueba de goteos.
·  Usar un contenedor a prueba de perforaciones para las agujas.  
·  Eliminar los objetos contaminados con superficies porosas que no puedan desinfectarse.
·  Seguir las guías del CDC.

Desinfectantes para el virus del Ébola
·  Usar desinfectantes por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) para virus no envueltos (ej. adenovirus, norovirus, poliovirus) con el fin de tratar la contaminación/los derrames y desinfectar superficies después que los materiales han sido removidos.
·  Seguir las instrucciones del fabricante para el desinfectante específico.
·  Cuando los productos comerciales de desinfección no estén disponibles, se puede utilizar el cloro doméstico como una alternativa efectiva.
·  Usar una solución de cloro al 10%. (ej. una taza de cloro en 9 tazas de agua).

·  Nunca se debe mezclar químicos juntos. Ciertas combinaciones de químicos pueden ser mortales o pueden reducir la efectividad del desinfectante.